
Nunca tomé helado de pistacho.
Por Lillí, Soñadora universal de lecturas incisas, fotos mágicas y apodos afrancesados. Doncella protegida por una máscara de tigre que seduce con capturas desde vergegenwärtigen y con textos melodiosos desde La pequeña Lilí (en francés en el original). Una mujer de escasos prejuicios y sobrada inteligencia que enfrentó el ausente reglamento del nuncahice mandando una foto.
Gracias Lillí!